
Leo en una nota de Página hoy una nota por Horacio Gonzales, director de la Biblioteca Nacional:
¿Han sido Scalabrini Ortiz, Jauretche, Discépolo y Manzi intelectuales y artistas silenciados? La afirmación de la Presidenta, en su discurso en la Biblioteca Nacional, fue criticada con esa saña habitual que hace pasar a primer plano una rara ironía, que más que eso es odio.
(...) De los cuatro nombres mencionados en el discurso de la Presidenta no podría decirse otra cosa de que son hijos notorios y bien reconocidos de su época. Si bien no son acallados, se entiende lo que se quiere decir cuando se recoge el gran simbolismo de que actuaron intentando bucear en los pensamientos del subsuelo. Se trata de ese mundo “invisible” del yacimiento recóndito de las poéticas de transformación social, a las que alude toda utopía. Y a la utopía le gusta siempre sentirse ante el peligro del silencio.
Estoy de acuerdo con este planteo, y festejo que la Presidenta los traiga a la luz en sus discursos. Siempre es propicio recordar que el pensamiento nacional ha sido durante siglos silenciado en nuestro país. Los dejo con unas palabras de Jauretche que , como tantas otras de sus líneas, están cargadas de actualidad y contenido:
"Me acusan de falta de ecuanimidad , de excesiva pasión en mis polémicas...pero, en cambio, son ellos las víctimas de un estado de conciencia que les impide toda ecuanimidad.
La niña que se ha criado entre sábanas de Holanda , cree que es una tortura la molestia que le ocasiona el mínimo remiendo de las mismas. Ignora que una enorme cantidad de niñas no conocen Holanda , ni el bramante, ni siquiera la arpillería. Y cuando lo sabe , supone que éste es un dictado de la divina Providencia y que todo el problema consiste en que desaparezcan los remiendos de las sábanas de las niñas que se acuestan entre holandas.
Olvidan que estamos bajo la ley del embudo y terminan por creer que lo angosto del mismo no existe aunque pase por allá la casi totalidad del país ...Con una sensibilidad de pétalos de rosas consideran falta de ecuanimidad la menor violencia , así sea verbal, de los oprimidos, del país oficialmente inexistente , pero sobre el que carga el peso de todos los sacrificios y responsabilidades. El país debe ser austero, prudente , amoroso, mientras les desborda la grasa a los que colocados en lo ancho del embudo gozan de todos los privilegios, ejercen el monopolio de los derechos cívicos y sociales y pueden injuriar y calificar sin comprometer la famosa "conciliación de la familia argentina".
La niña que se ha criado entre sábanas de Holanda , cree que es una tortura la molestia que le ocasiona el mínimo remiendo de las mismas. Ignora que una enorme cantidad de niñas no conocen Holanda , ni el bramante, ni siquiera la arpillería. Y cuando lo sabe , supone que éste es un dictado de la divina Providencia y que todo el problema consiste en que desaparezcan los remiendos de las sábanas de las niñas que se acuestan entre holandas.
Olvidan que estamos bajo la ley del embudo y terminan por creer que lo angosto del mismo no existe aunque pase por allá la casi totalidad del país ...Con una sensibilidad de pétalos de rosas consideran falta de ecuanimidad la menor violencia , así sea verbal, de los oprimidos, del país oficialmente inexistente , pero sobre el que carga el peso de todos los sacrificios y responsabilidades. El país debe ser austero, prudente , amoroso, mientras les desborda la grasa a los que colocados en lo ancho del embudo gozan de todos los privilegios, ejercen el monopolio de los derechos cívicos y sociales y pueden injuriar y calificar sin comprometer la famosa "conciliación de la familia argentina".
Postdata: este es un extracto de "Polémicas", el libro que ven en arriba del post. Hace unos días encuentro en la Biblioteca Popular de mi pueblo títulos como ese y toda la obra de Don Arturo, John William Cook, Raúl Scalabrini Ortiz, hasta el último de Nicolás Casullo , por citar algunos , ¡todos nuevitos! Sorprendida pregunté quién es el lúcido que está comprando esos libros y la bibliotecaria me responde: "Noo, esos los mandan desde la Secretaría de Cultura de la Nación". ¡Vamos con la revolución cultural!



2 comentarios:
Bueno blog, saludos.
Saludos Leila!
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